A diferencia de la gelatina, el colágeno hidrolizado se somete a un acondicionamiento adicional utilizando hidrólisis enzimática. Como resultado de este complejo proceso, se logran propiedades específicas del producto que hacen que el colágeno hidrolizado sea particularmente adecuado para su uso  como complemento alimenticio.

Entre sus propiedades, el colágeno hidrolizado es soluble en agua fría, no se gelifica en soluciones altamente concentradas a temperaturas de procesamiento normales, tiene una baja viscosidad y se mezcla fácilmente con otros productos. También tiene buenas propiedades sensoriales dado que no tiene sabor ni olor. Por el contrario, otras preparaciones de proteínas como caseína, proteínas de suero de leche y soja producen un sabor amargo cuando aumentan los grados de hidrólisis.
Debido a sus propiedades tecnológicas, la gelatina ha jugado un papel importante en la fabricación industrial de alimentos. Ahora se ha demostrado que el hidrolizado de colágeno, es un “ingrediente funcional” adecuado para la profilaxis de la enfermedad articular degenerativa y la osteoporosis.

El éxito del colágeno hidrolizado en la prevención y el tratamiento de la osteoartritis y la osteoporosis, con la administración de una dosis diaria de 10 g se logra al comenzar su uso a partir de los 30 años. Tal terapia a largo plazo es posible con el colágeno hidrolizado, ya que proporciona importantes proteínas nutricionales y también es bien tolerado por el cuerpo.

La gelatina y su forma especial, el colágeno hidrolizado, son reconocidos como seguros por la FDA de EE. UU. (Administración de Alimentos y Medicamentos). La OMS también han confirmado que la gelatina y el hidrolizado de colágeno son seguros y que no hay riesgo de consumir grandes cantidades de manera regular.


Adaptado de:
Gelatine handbook: theory and Industrial Practice R. schreiber and H gareis Copyright 2007 Wiley-VCH Verlag GmbH & co KGaA, Weinheim ISBN 978-3-527.31548-2